Archivo para diciembre, 2008

Feliz navidad

Posted in Uncategorized on diciembre 20, 2008 by curroscrimieri

No me ha dado tiempo a conocer profundamente las tradiciones alemanas en estos últimos tres meses. Pero de lo que he visto, si tuviese que nombrar algo típico por estas fechas en Alemania, serían los Weihnachtsmarkt, es decir, los mercados navideños. Si en España es el Corte Inglés, con sus luces y turrones en el supermercado, el que decide cuando empieza la navidad, en Alemania es el montaje de los puestos del mercado, el que hace recordar a los germanos que las fechas navideñas se acercan. En cada pueblo alemán montan uno de estos mercados, y por pequeño que sea el lugar no faltan a la tradición.

http://www.weihnachtsmarkt-deutschland.de/

En los mercados se pueden encontrar puestos de decoración navideña, productos típicos y otras curiosidades. Pero a lo que va fundamentalmente la gente es a comer. Puedo decir que el único sitio donde he visto platos de comida tradicional alemana en estos meses, ha sido en el mercado navideño. Aquí puedes encontrar jamón asado con krautsalat, bratwursts, coliflor rebozada, tortas de patata con compota de manzana y otras especialidades difíciles de ver en el día a día alemán. También tienen comida internacional como pizza, kebab o crepes, pero abunda lo alemán. Aunque para ser fiel a la realidad hay que decir que el kebab en realidad es un plato alemán, o mejor dicho turco-alemán, ya que tal y como se conoce hoy en todo el mundo fue hecho por primera vez en los restaurantes turcos de Berlín.

weihnachtsmarkt

Pero sin duda la estrella del mercado navideño es el Glühwein. El vino caliente es una bebida muy típica en los paises nórdicos. Es un vino al que se le añaden otros sabores, como hierbas o canela, y se sirve muy caliente. Es altamente reconstituyente, y además de calentarte las manos con la taza, diseñada en exclusiva para cada ciudad, también te quita el frío al ir bebiéndolo. Si  aun así consideras que tienes demasiado frío y que no es suficiente con el vino, por una módica cantidad te añadirán ron, whisky, amaretto…

glühwein

Sólo me queda deciros a todos: Frohes Weihnachtsfest

Millencolin

Posted in Uncategorized on diciembre 10, 2008 by curroscrimieri

No sabría decir con certeza cual fue el primer concierto al que acudí. Ya he olvidado unos cuantos, y aunque recuerdo muchos otros, no soy capaz de establecer una línea temporal que me permita afirmar “este fue mi primer concierto”. Quizá el primer evento musical que ubico con claridad fue el Festimad’98. Ese fin de semana de mayo acampé con mi amigo Coto en el emplazamiento original del festival, en el añorado Parque del Soto. En la primera jornada la organización, siguiendo el criterio de agrupar estilos en el mismo día, dio entrada a muchas bandas de punk-rock, y en el espacio de unas pocas horas se pudo ver, entre otros, a Offspring, Pennywise, Lagwagon y Millencolin. A estos últimos, más de diez años después y a cientos de kilómetros de distancia de Móstoles, he tenido la oportunidad de volver a escucharlos en vivo.

Para la gente que no sea de Valladolid, quizá le resulte difícil comprender la emoción que produce que uno de tus grupos favoritos toque en tu ciudad. El año pasado mientras veía a Hora Zulú en Palencia, constaté una vez más esta triste situación. Después de una par de canciones Aitor, el cantante, aprovechó una pausa para saludar al público palentino y de paso a los vallisoletanos que nos habíamos desplazado hasta allí. Según nos dijo, a pesar de haberlo intentado, no habían podido encontrar una sala en la que actuar en nuestra ciudad. Y la verdad es que no me cuesta creerlo. Con casi medio millón de habitantes, es raro el grupo que para por Valladolid. Y los pocos que lo hacen, tocan en antros minúsculos, que aun así a duras penas logran llenar. Así que imaginad la alegría que me lleve cuando vi el cartel que decía que Millencolin tocaba en Osnabrück. Y no sólo tocaban aquí, además lo hacían en Rosenhof, a escasos 200 metros de mi casa.

Así que allí nos plantamos mi compañero de piso y yo para ver el concierto de los suecos. Antes actuaron The Briggs. Una banda completamente desconocida para mí hasta ese momento, y que me sorprendió muy gratamente. Se tomaron muy a pecho su labor de animar al publico. Tal fue su empeño que después de dos o tres canciones sin que apenas nadie se moviera en la sala, el guitarrista intercambio papeles con el cantante y, ya sin la guitarra, pero micrófono en mano, saltó entre los espectadores para, uno a uno, obligarlos a empezar a moverse. El plato fuerte llego de unos ya talluditos Millencolin. Las horas de directo a sus espaldas se notan, y dieron un concierto impecable en el apartado técnico, además de conseguir conectar con el público, que valoró su dedicación. Siempre se agradecen las bandas que no se limitan a cumplir un contrato, y dan un poco más de la cuenta.

Al final fueron casi dos horas de concierto que disfruté tanto como la primera vez, y que me permitieron rememorar aquellos tiempos lejanos del Festimad. Tiempos que por desgracia en algunos aspectos no volverán, pero que aun así sólo puedo recordar con alegría, y tratar de mantenerlos en mi memoria muchos años más.

Sumidero de Motivación 1 (El Learning agreement)

Posted in Uncategorized on diciembre 4, 2008 by curroscrimieri

 

Con esta serie de entradas pretendo describir lo que sentí las primeras semanas tras mi aterrizaje en Osnabrück. Sinceramente, esperaba un tiempo de aclimatación. Una temporada en la que estaría incómodo en un lugar desconocido y que extrañaría las cosas cotidianas de mi vida en España. Lo normal en una Erasmus. Lo esperado en una Erasmus en Osnabrück. Pero al final ha resultado que no he extrañado nada y sí que me he encontrado incómodo en más de una ocasión. Vayamos por partes, primero el Learning Agreement.

El L.A. fue uno de los factores que contribuyó a ese desasosiego. Este papelito es el contrato que especifica lo que vas a hacer durante tu estancia en el extranjero, y es el único documento que te garantiza que cuando vuelvas nadie te la va a jugar y que todo lo que has hecho no te vaya a servir para nada. En el mío junto a la firma de mi coordinador español aparecía Proyecto Final de Carrera. Además de eso durante más de un año de correspondencia con un profesor de Osnabrück había conocido la posibilidad de optar al doble diploma, “sólo” con aprobar seis asignaturas aquí, que según supe más tarde formaban parte de una intensificación en energías renovables.

Un año en Alemania, con la posibilidad de tener dos títulos de ingeniería y aprender un idioma suena bastante bien. Así que mi motivación estaba por las nubes. Ya empecé a poner los pies en la tierra durante la primera visita a mi tutor. Resultó ser el profesor con el que me había escrito meses atrás, y aunque me parecía normal que no lo recordase, ya no me lo parecía tanto que no supiese que iba a ser mi tutor. Un par de llamadas le fueron suficientes para comprobar que yo era su estudiante extranjero, o más bien su marrón.

La primera torta me la llevé cuando me dijeron que de energías renovables nada de nada. Si quería optar a su diploma tenía que cursar cinco asignaturas del propio diploma, y alemán técnico nivel B1/B2. Como persona altamente motivada que era, me supe enfrentar a la adversidad, e inspirándome en la actitud de Kof en ese obra maestra moderna del lavado de cerebro, me dispuse a buscar el pedacito de queso que me habían quitado.

Cinco propuestas de L.A. fueron necesarias para que me aprobasen un plan de estudios. La primera me la rechazaron porque mezclé asignaturas de dos especialidades distintas de Elektrotechnik. Yo lo hice porque mi tutor me dijo que podía, pero el Dekanat no pareció estar de acuerdo con esa idea. La segunda fue rechazada porque había metido una asignatura del tercer semestre, y al parecer sólo el cuarto y quinto eran apropiados para mí. De nuevo lo hice porque me habían dicho que podía hacerlo. Lo más curioso es que no me retiraron las dos asignaturas que había cogido del Máster, a pesar de ser del séptimo semestre y de no estar dentro del diploma.

Y así siguió durante semanas. Cada vez que creías que el dichoso tema estaba arreglado y empezabas a relajarte, pasaban un par de días y al revisar el correo encontrabas un email diciéndote que el nuevo L.A. no había sido aprobado por el Dekanat.

En la tercera ocasión fue por haber cogido una asignatura en inglés, y ya de paso aprovecharon para retractarse de lo del cuarto semestre, y me lo dejaron sólo en quinto semestre. ¡Un criterio que 10 días antes había sido valido de repente ya no lo era! Esa si que dolió. Y así se lo hice saber a mi tutor en un email en el que las palabras frustrating y disappointed aparecían junto a una lista de quejas, entre las que se encontraban la imposibilidad de cuadrar los horarios de las pocas asignaturas que me habían dejado, y lo estúpido que era que me obligasen a elegir la segunda parte de asignaturas, sin haber cursado los correspondientes fundamentos de las mismas, que se imparten en el cuarto semestre. La respuesta: las reglas son estas, y si lo quieres lo tomas y si no lo dejas. Así que lo tome. Aún así fueron necesarias una cuarta y quinta versión del dichoso plan de estudios.

Y así llegamos a mediados de noviembre con un L.A. definitivo plagado de asignaturas que ni me gustan, ni me motivan, ni me aportan nada nuevo o interesante a mi formación previa en España. Dos meses y bastantes cabreos han sido necesarios para saber qué es lo que tengo que hacer este primer semestre. Dos meses sin saber si tenía que estudiar duro, o no hacer nada. Sin saber si podía hacer el doble diploma, o el primer semestre iban a ser unas larguísimas vacaciones en Alemania. Pero después de dos meses ya me dijeron lo que tenía que hacer; para empezar, borrarme de clases en las que ya había estado, había hablado con el profesor responsable, apuntado al grupo de prácticas y comenzado a tomar apuntes, para empezar a ir a otras por primera vez después de siete semanas de que la asignatura hubiese comenzado a impartirse.

Pues este fue el proceso para conseguir un plan de estudios. Un proceso largo y desmotivante que fue minando mi ilusión inicial. Aunque esta desventura no fue la única culpable de eso, pero el resto lo dejaremos para sucesivas entregas de la saga.